Vista a la montaña
1 / 15Esta extraordinaria propiedad en el cantón de Turrubares, específicamente en el distrito de Carara, representa una oportunidad de inversión excepcional para aquellos compradores norteamericanos que buscan un retorno sólido en el sector agropecuario o turístico de Costa Rica. Con una extensión de tierra que alcanza los 64546 m², este terreno se destaca por sus colinas de pendientes suaves que facilitan la mecanización agrícola, el pastoreo de ganado o el desarrollo de infraestructura de hospedaje. El suelo destaca por su fertilidad, complementado con fuentes de agua permanentes que aseguran el abastecimiento constante durante todo el año, un factor crítico para cualquier proyecto comercial. La propiedad cuenta con acceso inmediato a servicios públicos esenciales, incluyendo electricidad de red, agua potable y conectividad de telecomunicaciones estable. El precio de adquisición se establece en USD 484095, una cifra que califica para los programas de residencia por inversión vigentes en el país. En el aspecto legal, los compradores extranjeros disfrutan de los mismos derechos de propiedad bajo el sistema de escritura pública que los ciudadanos costarricenses, ya que esta finca no se encuentra sujeta a las restricciones de la zona marítimo-terrestre. Al planificar la transacción, se deben contemplar los costos de cierre que usualmente oscilan entre el dos y el cuatro por ciento del valor de compra, sumado al impuesto de traspaso que ronda el uno punto cinco por ciento, además de las tasas municipales anuales basadas en la valoración catastral registrada.
La adquisición de esta finca de 6.5 hectáreas en Bijagual de Turrubares se realiza bajo la figura de propiedad en derecho absoluto, un modelo legal que otorga a los compradores extranjeros exactamente los mismos derechos de posesión y protección jurídica que a los ciudadanos costarricenses. Al tratarse de una propiedad ubicada en el interior de la región de Turrubares, fuera de la zona marítimo-terrestre, el título se registra de forma directa y definitiva ante el Registro Nacional.
El proceso de compraventa conlleva costos de cierre que típicamente oscilan entre el dos y el cuatro por ciento del valor de la transacción, un porcentaje que cubre los honorarios notariales, la inscripción registral y los timbres correspondientes, sumado al impuesto de traspaso gubernamental que ronda el uno y medio por ciento del valor declarado. Asimismo, el valor de esta inversión supera holgadamente los límites mínimos requeridos por la legislación de Costa Rica para postularse al programa de residencia bajo la categoría de inversionista, facilitando un camino legal para establecerse formalmente en el país. Los impuestos anuales sobre la propiedad se calculan con base en la valoración catastral registrada ante la municipalidad local, garantizando un mantenimiento financiero sumamente predecible para los propietarios internacionales.
Revise tipos de título y diligencia en nuestra guía fee simple vs concesión.
Esta extraordinaria finca de 64546 m² se sitúa en el distrito de Carara, dentro del cantón de Turrubares, una región caracterizada por su topografía de colinas suaves que optimizan tanto el tránsito de maquinaria como el manejo de animales. Con un valor de USD 484095, la propiedad destaca por su versatilidad para el desarrollo agrícola, la ganadería o un proyecto turístico exclusivo. El terreno cuenta con fuentes de agua permanentes que aseguran un suministro constante durante todo el año, un recurso invaluable para cualquier actividad productiva o recreativa que se planifique en el lugar.
La infraestructura existente incluye edificaciones habitables que funcionan perfectamente como residencia principal, alojamiento para huéspedes o espacio para el personal operativo del proyecto. El acceso a los servicios básicos está completamente garantizado, disponiendo de conexión activa a la red de electricidad, suministro de agua potable y cobertura de telecomunicaciones.
Para los compradores internacionales, Costa Rica permite la adquisición de este tipo de propiedades bajo el régimen de propiedad absoluta o "fee simple". La transacción de este inmueble de uso agrícola y residencial requiere la consideración de los gastos de cierre habituales, los cuales abarcan los honorarios notariales, el registro y los timbres del traspaso, sumando generalmente entre el dos y el cuatro por ciento del valor de compra. Asimismo, el impuesto de transferencia de bienes inmuebles representa aproximadamente el uno y medio por ciento del valor declarado, mientras que los impuestos territoriales anuales se calculan directamente sobre el valor catastral registrado ante la municipalidad de Turrubares.
Esta propiedad en Bijagual de Turrubares se sitúa en un punto de transición muy particular dentro del panorama inmobiliario de Costa Rica, donde la frescura del Valle Central se encuentra con la proximidad de la costa del Pacífico central. Al ubicarse en el cantón de Turrubares, dentro de la provincia de San José, la finca ofrece un microclima de transición que combina la calidez costera con brisas de montaña, ideal para quienes buscan comprar propiedades en Costa Rica con fines agrícolas, ganaderos o de desarrollo turístico sostenible. La ubicación en el distrito de Carara, Turrubares, San José, Costa Rica, coloca a esta finca de 6.5 hectáreas en una posición estratégica: lo suficientemente retirada para garantizar absoluta privacidad y un entorno rural auténtico, pero con un acceso sumamente sencillo a centros urbanos clave. A diferencia de las dinámicas de alta densidad de las casas en Escazú o el perfil puramente residencial de las casas en Atenas, Costa Rica, esta zona permite un estilo de vida enfocado en la autosuficiencia, la producción agropecuaria o la creación de un eco-lodge privado, todo respaldado por la presencia de fuentes de agua permanentes dentro del terreno y colinas de pendientes suaves.
La conectividad es un factor clave en esta micro-localización. El centro de Bijagual ofrece los servicios básicos inmediatos, mientras que la cercanía con la Reserva Biológica Carara y la costa permite acceder a playas y centros de servicios médicos, comerciales y aeroportuarios en un trayecto razonable por carretera pavimentada. Para los inversionistas norteamericanos que exploran el mercado de bienes raíces en el Valle Central de Costa Rica, la adquisición de este terreno se beneficia de las leyes nacionales que permiten a los extranjeros la propiedad absoluta (bajo el principio de "fee simple") en terrenos de escritura registrada, sin las restricciones asociadas a las zonas de concesión marítima que aplican estrictamente en las costas. Además, la escala de inversión de esta propiedad facilita el cumplimiento de los requisitos financieros para los programas de residencia por inversión en el país. Al planificar la compra, los interesados deben considerar los costos de cierre habituales, que incluyen los timbres de transferencia de propiedad y los honorarios legales y de registro, junto con el impuesto territorial anual calculado sobre el valor catastral registrado de la finca.
Explore más sobre esta zona en nuestra página de guía regional.
Esta propiedad de 6.5 hectáreas en Bijagual de Turrubares representa una adquisición estratégica para compradores norteamericanos que buscan diversificar su patrimonio en el sector agro-turístico de Costa Rica. Con un precio de 484,095 USD para una extensión de 64,546 metros cuadrados, el valor por metro cuadrado se posiciona de manera sumamente competitiva dentro del mercado de tierras con topografía aprovechable en la transición hacia el Pacífico Central. La estructura de la propiedad, que cuenta con colinas suaves y múltiples estructuras residenciales listas para uso del personal de mantenimiento o administración, permite proyectar un modelo de negocio mixto. El propietario puede optar por un desarrollo turístico de baja densidad o una explotación agrícola y ganadera, aprovechando las fuentes de agua permanentes del terreno.
Desde la perspectiva legal, la legislación costarricense otorga a los compradores extranjeros los mismos derechos de propiedad absoluta que a los ciudadanos locales, sin las restricciones asociadas a las zonas de concesión marítima al tratarse de un terreno de escritura registrada en el interior del país. Al planificar la salida de capital o la adquisición, los inversionistas deben considerar los costos de transacción habituales, que incluyen un impuesto de transferencia de aproximadamente el 1.5% sobre el valor declarado, además de un paquete de cierre que oscila entre el 2% y el 4% para cubrir honorarios notariales, timbres y registro. El impuesto sobre la propiedad se calcula anualmente sobre el valor catastral registrado. Esta finca es ideal para un perfil de comprador que busca un activo tangible con servicios públicos completos (electricidad, agua potable y telecomunicaciones) en una región con alta plusvalía debido a su cercanía con el Parque Nacional Carara.
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Carara, Turrubares, San José